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LA SEXUALIDAD EN LA MUJER

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Artículo de Zulma Reyo

Nos recuerda Zulma Reyo que la energía femenina es Shakti, la semilla de todo poder en el Universo, e insta a la mujer a tomar conciencia de la tremenda influencia que ejerce en su ambiente. La llave está en reconocer la sensibilidad y potencia que reside en su interior, enterrada durante siglos.

El espíritu y el cuerpo nos ofrecen dos universos subjetivos distintos. Deberíamos poder valernos del primero para energizar el otro, y usar el otro para ilustrar el primero. Pero no ocurre así.

El problema es el siguiente. Estas dos partes esenciales de nuestra identidad y fuente de poder se encuentran mezcladas y confundidas en una región nebulosa que llamamos nuestro interior. Ahí se pasean los fantasmas, sombras, ilusiones y fantasías de nuestra personalidad vinculada al cuerpo y a la materia, mano a mano con las intuiciones y percepciones del mundo espiritual trascendente, compitiendo y desfigurándose mutuamente. Este tipo de desorden es más predominante en la mujer, cuya sensibilidad ronda alrededor de su sensitividad. Por eso cabe a nosotras las mujeres desenredar esa mezcolanza por nosotras mismas. El hombre no puede entenderlo y no debemos exigírselo.

Mujeres, podríamos empezar por comprender nuestra sexualidad.

En cada una de nosotras reside la conciencia de ser un cuerpo con emociones, pensamientos y un sinnúmero de reflejos, memorias e impulsos con los cuales nos identificamos. Sentimos intensamente y nos relacionamos por medio de apetitos físicos y emocionales. Es la programación de la época y de nuestra cultura en particular.

En cada una de nosotras reside también la conciencia de ser una presencia indefinible, un deleite y una añoranza sin contexto, una comunión con la vida, un silencio aunque sea momentáneo, un sentido inherente de justicia y belleza, de lo apropiado y de lo bueno que poco tiene que ver con los deseos personales o las condiciones físicas.

Nos mueven ambas conciencias todo el tiempo. A veces, como ocurre con el peligro o el miedo, por ejemplo, estas se confunden y proyectamos lo obvio sobre lo intangible. Lo que tiene más fuerza, en este caso lo relacionado con la experiencia corporal, termina mandando, excusando o delineando la sensibilidad. El otro tipo de conciencia, la del miedo como aviso de algún desequilibrio energético, se queda como vocecita inútil y frustrada en el fondo de un pozo de estímulos que brotan por la piel y los sentimientos. Luchando contra las sensaciones más urgentes, apagamos esa voz totalmente, o la relegamos a momentos en que tengamos tiempo de darle expresión, en meditación, o cuando ya no tenemos nada más que nos distraiga.

 

Agudo y profundo artículo de 4 páginas en que Zulma Reyo, experta en las dinámicas energéticas humanas y autora del libro La mujer interior, analiza la sexualidad femenina y termina instando a cada mujer a “emprender la tarea de desatar los nudos y la confusión de sus propias percepciones para poder identificar esa voz-guía, esa auténtica maestra que reside en ella”. Puedes leer el artículo completo en el número 90 de la Revista Athanor (noviembre - diciembre 2011).