
LA LLAMA DE LA PAZ MUNDIAL
Una llama para unir a las personas de todo el mundo
La Llama de la Paz Mundial fue creada en julio de 1999 cuando siete llamas de paz, encendidas por pacifistas en los cinco continentes, fueron transportadas a través de los océanos por fuerzas aéreas militares y líneas comerciales, hasta que se unieron en una sola llama eterna. Esta llama se instaló en la sede de la fundación del mismo nombre (The World Peace Flame Foundation), en el valle de Snowdonia, en Gales.
El alma de la Fundación La Llama de la Paz Mundial es el maestro hindú Mansukh Patel, un hombre de extraordinario carisma, filósofo, científico e introductor del Dru Yoga en Occidente, inspirado en las enseñanzas de Mahatma Gandhi. Junto con Savitri MacCuish y otros miembros de la Fundación, ha recorrido más de 50.000 km con su antorcha, símbolo de la Llama de la Paz Mundial. Esta luz de paz y esperanza ha llegado a más de cinco millones de personas y ha sido ofrecida a líderes políticos, sociales y espirituales, como por ejemplo miembros del Parlamento Europeo, el Papa y Desmond Tutu.

La ciudad de La Haya fue la primera en recibirla, en abril de 2002. Inauguró así una serie de monumentos que se han ido instalando en distintas ciudades, como Memphis (Estados Unidos), Byron Bay (Australia), Cadzand, Nimega y Venlo (Países Bajos), a las que pronto se unirán Londres y Berlín.
El monumento de La Haya cuenta además con el World Peace Flame Pathway, un sendero que lo circunda, formado por piedras que poseen un significado especial: fueron ofrecidas por 197 países y regiones, por lo que este sendero alberga la energía de todo el planeta y representa a toda la humanidad. “Se necesita coraje, fe y compromiso para unirse en la causa de la paz. El Sendero de la Llama de la Paz Mundial servirá para inspirar tanto a individuos como a naciones de todo el mundo para unirse en la paz, la solidaridad y la amistad”, reza la Declaración de los Embajadores pronunciada en abril de 2004.
A lo largo de cinco páginas M. Teresa Palomas nos habla tanto de la Llama de la Paz Mundial como de las actividades de la Fundación que lleva el mismo nombre. Puedes leer el artículo completo en el número 90 de la Revista Athanor (noviembre - diciembre 2011).
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