Barcelona, 22 y 23 de octubre de 2011
Padres y educadores observan cómo profesionales de la medicina y terapeutas prescriben a sus pequeños tratamientos y terapias inefectivas para los problemas de adaptación a la rutina convencional que tienen sus hijos. Con diagnósticos poco fiables y altas dosis de medicación, estas terapias, en la mayoría de los casos, acaban siendo rechazadas por los niños, quienes, lejos de cambiar y adaptarse a la conducta convencional, agravan sus síntomas en casos de hiperactividad, autismo o síndrome de déficit de atención. Al margen de ser un verdadero problema para padres y educadores, los especialistas Nueva Era afirman que estos “trastornos” son la verdadera naturaleza y los atributos reales que describen a los Niños Índigo Cristal.

Una nueva naturaleza
Diferentes especialistas (filántropos, médicos y teóricos pertenecientes el movimiento de la Nueva Era) concluyen que los Niños Índigo Cristal representan un estado superior de la evolución humana. Experimentan un avance de sus facultades espirituales, éticas y mentales, que se concretan, por ejemplo, en:
- una mayor sensibilidad, intuición y espontaneidad
- una potenciación de sus capacidades telepáticas y telequinésicas
- una precocidad en sus capacidades emocionales, con más empatía y un rechazo a la moralidad estricta
- un aumento de su creatividad
- un desarrollo de su capacidad de sanación.
Asimismo, los niños poseen un fuerte sentimiento para generar una diferencia significativa en el mundo, y se encuentran naturalmente inclinados a temas relacionados con la espiritualidad.
¿Por qué Índigo? ¿Por qué Cristal?
El término ‘índigo’ surge de la creencia de que estos niños tienen un aura de tono de azul índigo, igual a la nueva vibración de la Tierra, y totalmente adaptada a la Era Acuario.
Asimismo, los Niños Cristal poseen un campo vibratorio con el aura cristalina y transparente; tienen el don de poder ver los campos magnéticos de los seres vivos.
Son los seres que preceden a los Niños Índigo y han venido a manifestarse rompiendo esquemas, abriendo caminos, para producir los cambios necesarios en el mundo para hacer de la Tierra un lugar donde vivir mejor.
Las características descritas por los estudiosos coinciden en que estos niños tienen unos ojos grandes, penetrantes e intensos, que parecen transmitir los pensamientos que tienen y leer los pensamientos de quienes les rodean.
Un cambio en el sistema, ¡YA!
La adaptación de estos niños en nuestra sociedad no es posible porque debe ser la sociedad la que se adapte a estos seres de alta vibración. Para entender cómo adaptarse los ponentes del II Congreso de Niños del Tercer Milenio expondrán durante dos días sus bases teóricas sobre la evolución, y darán herramientas para que nos preparemos para el cambio espiritual, emocional y ético que persiguen estos nuevos humanos.
Lugar: Colegio La Salle Bonanova (paseo Bonanova, 8; 08022 Barcelona)
(Texto: Festival de la Armonía)